La controversia supone varias ideas o posiciones
que entran en
contacto, dialogan e interactúan entre sí, con puntos de
acuerdo y
desacuerdo, en intercambio de interrogantes, senderos
de exploración
de lo problemático.
Avanzar en esa búsqueda nos enfrenta con obstáculos. Dogmatismos,
argumentos de poder y autoridad, narcisismos y descalificación,
pueden dificultar el intento de desplegar un nuevo
espectro de
posibilidades.
El psicoanálisis desde su nacimiento cuestionó “certezas” establecidas
acerca del ser humano, descentró al hombre al mostrar que
es sujeto de desconocimiento y lo sumió en la paradoja de saber
que
está habitado por la cordura, la locura y el caos mental. El psicoanálisis actual está inmerso en una pluralidad de
modelos.
Cada modelo teórico es un recorte. Como los modelos no son
intercambiables, estamos ante el desafío de considerar la existencia
de múltiples perspectivas.
Una discusión académica no implica necesariamente compartir
el
mismo código. Guiados por la ilusión de tener un modelo
en común,
podemos errar por los terrenos de la ficción, del malentendido.
El
reconocimiento real del pluralismo, de las diferencias,
nos conduce
una vez más al descentramiento.
Algunos de los conceptos en controversia que se
incluyen en este
número son: inconsciente, objeto, sexualidad, interpretación.
Se consideran diversas realidades inconscientes,
el inconsciente
dinámico, el emocional y por qué no, el representacional.
Otro
vértice en discusión es la posibilidad o imposibilidad de
subsumir las
leyes de lo mental en las leyes físicas, químicas o biológicas.
Se toman algunas de las múltiples connotaciones semánticas
del
EDITORIAL
objeto en psicoanálisis: el objeto del vínculo, el objeto
perdido
freudiano y su relación con la cura, el objeto psicoanalítico
construido
en la práctica clínica. Asimismo en el sueño, el
sujeto en contraposición
al objeto aparece representado en sus múltiples disociaciones:
el Yo durmiente, el Yo soñante, el Yo soñado y el Yo de
la
vigilia.
En cuanto a la problemática de la sexualidad, se pasa revista a
varias maneras de ser transexual, diversas interpretaciones
de la
homosexualidad… algunas de las cuales podrían resultar
tendenciosas.
Las referencias a la interpretación pueden partir de un hecho
seleccionado o estar teñidas por una idea sobrevalorada del analista
o por un déficit en su análisis, por eso es preciso testear
la interpretación
en el marco de la relación analítica.
Una historia institucional es el pretexto para
relacionar memoria
social, política y psiquiatría en la Argentina.
Múltiples maneras de abordar la praxis, múltiples perspectivas
teóricas, cada analista se encontrará ante esa complejidad.
Cabe esperar que las controversias expuestas contribuyan
al
enriquecimiento del lector acerca de la diversidad
de perspectivas. |