Revista Psicoanálisis
Año 1996 - Volumen XVIII
N°1: Diálogos Clínicos con Betty Joseph
 
 
Índice  
Sheila Navarro de López
Semblanza  
Betty Joseph
Acerca de la curiosidad  
Descriptores: Caso clínico. Curiosidad. Envidia. Epistemofilia. Identificación proyectiva.
Betty Joseph  
Entrevista
Descriptores: Analizabilidad. Empatía. Psicoanálisis de niños.
 
Sigmund Freud
Cita  
Ana
Carlos  
Descriptores: Contratransferencia. Perversión. Sado-masoquismo. Transferencia.
Daniel  
Descriptores: Actividad-Pasividad. Identificación proyectiva. Masoquismo. Transferencia.
Facundo  
Laura  
Roberto  
Victoria  
   
 
Editorial
Nos es muy grato presentar otro ejemplar de nuestra Revista dedicada a encuentros clínicos con psicoanalistas extranjeros. El buen recibimiento por parte de nuestros lectores de “Diálogos Clínicos con André Green” nos afianzó en la convicción que profundizar en el trabajo teórico-clínico, es una fructífera manera de enriquecer al psicoanálisis.
Esta vez el encuentro es con una de las psicoanalistas contemporáneas más reconocida, la Dra. Betty Joseph, conspicuo miembro de la Sociedad Psicoanalítica Británica, cuya Semblanza fue realizada por la Dra. Sheila Navarro de López, mientras que la Nota Introductoria sobre su vida y obra estuvo a cargo de la Comisión de Publicaciones. Durante su visita a APdeBA en diciembre de 1995, realizó numerosas supervisiones clínicas en las cuales la vimos “tomando contacto” con el trabajo efectuado entre paciente y analista, atendiendo a la evolución del par transferencia-contratransferencia “minuto a minuto”, como ella misma acostumbra a decir. Para ello escuchaba atentamente el material intercalando preguntas, para exponer luego sus puntos de vista con una precisión no exenta de calidez y respeto. En algunas ocasiones ha ofrecido modelos interpretativos, pidiendo al analista que imaginara las posibles respuestas del paciente. Como el lector podrá apreciar, nos alertó reiteradamente sobre el riesgo “de quedarnos con las palabras como si éstas simbolizaran al paciente”.
El contacto vital, “cuerpo a cuerpo” con el paciente, fue una de sus principales enseñanzas. Una anécdota refleja fielmente su manera de pensar y trabajar. Finalizada una supervisión, un colega le preguntó si lo que ella había dicho del paciente podía incluirse dentro de determinado concepto teórico. Betty Joseph respondió: “Sí, pero los analistas al estar con el paciente debemos pensar menos con la cabeza y más visceralmente”.
En su conferencia “Acerca de la Curiosidad”, partiendo del concepto de Klein sobre el instinto epistemofílico, aborda un tipo particular de pacientes con notable inhibición de la curiosidad. Estas dificultades son atribuidas a una perturbación severa en la relación con los objetos: los mantienen alejados o toman posesión de los mismos apropiándose de su funcionamiento a través de la identificación. Entonces la pregunta no tiene cabida, ellos “saben”. La autora muestra a través de un material clínico las implicancias de esta perturbación en el proceso analítico y el abordaje apropiado.

Laura, paciente adolescente con una fuerte tendencia a la actuación dentro y fuera de la sesión, sufre frecuentes crisis de angustia y estados de desorganización. Betty Joseph destacó lo adecuado de la descripción de la contratransferencia del analista en el momento de la supervisión y lo instó a que la utilizara más a la hora de formular sus interpretaciones. Consideró que la paciente destruye una parte de sí misma capaz de preguntarse y preocuparse por lo que le pasa y la coloca proyectivamente en el analista, ubicando en éste su angustia. Mientras esto no sea comprendido por ella, la interpretación de los contenidos –aún de los sueños– será infructuosa. Resaltó la necesidad de mostrar a la paciente su manera de hablar y no, por ejemplo, el contenido del sueño que trae, aunque “uno se sienta culpable de no interpretarlo”.

 

Carlos se dirige a su analista “como si le estuviera dictando a su secretaria la disertación para un congreso”; en lugar de intentar transmitir sus vivencias emocionales, hace un resumen teórico de lo que le está sucediendo. Betty Joseph lo describe muy gráficamente: “es uno de esos pacientes que uno no tiene idea de lo que comieron para el desayuno”. Entiende que el paciente se sitúa en un plano de superioridad en relación con su analista para evitar la toma de contacto con sus sentimientos. Cuando un paciente está tan rígidamente defendido, la interpretación de los contenidos verbales –en vez de señalar lo que el paciente hace sádicamente a su analista– lleva a un pseudoanálisis, algo falso y desvitalizado.
Daniel, paciente homosexual, mellizo de una hermana, sufre una depresión desde la muerte de su madre y de amigos. Betty Joseph muestra cuál sería su propia contratransferencia de molestia e irritación ante el uso masoquista y adictivo de la depresión. Se pronuncia enérgicamente en contra de sumergirse en el análisis de la homosexualidad en ese momento del proceso. Advierte sobre la tentación de focalizar las interpretaciones en un rasgo tan llamativo como es la homosexualidad. “Tampoco me centraría en la depresión porque creo que está siendo explotada por el paciente y utilizada casi como una reacción terapéutica negativa”.
Roberto, de 53 años, ha tenido relaciones homo y heterosexuales. Es muy competitivo y se pone en un mismo plano que su analista, hablando de “nosotros”, como forma de ignorar las diferencias. Betty Joseph comprende las actitudes del paciente como una renuencia a ser entendido por la analista, para ello acepta hipócritamente sus interpretaciones y, mediante silencios, escatima material y evita la inclusión de aquello más genuino, como ser los sueños.
A partir del material de un niño, Facundo de 7 años, traído por dificultades en el aprendizaje escolar, nos advierte sobre la necesidad de evaluar el desarrollo adquirido por el paciente, a fin de establecer que el nivel de la interpretación no supere el tope alcanzado por el desarrollo del niño. Señala además el peligro de sobreinterpretar o interpretar demasiado rápidamente: “...lo que la analista está diciendo acerca de otros bebés y el peligro de otros hermanitos, es muy importante, pero si usa este lenguaje tan repetida y frecuentemente pierde todo contenido emocional”. En relación con la atribución de significados, recomienda que recordemos el concepto de sobredeterminación propuesto por Freud. Cuestiona la insistencia a interpretar como un ataque cuando un niño se moja o ensucia “porque no sabemos qué significa la caca para él en ese momento”.
En Ana, una paciente borderline con un discurso prácticamente ininterrumpido y centrado en preocupaciones corporales, Betty Joseph muestra el movimiento obsesivo entre la desesperación y la esperanza como lo nuclear de su psicopatología. Señala además el sufrimiento que debe tolerar el analista al tratar pacientes tan graves.
Victoria, de 59 años, está por concluir su análisis. A propósito de ello Betty Joseph destacó cómo, cuando se toca la ansiedad de separación, ésta se convierte en una preocupación hipocondríaca en vez de traducirse en palabras. Remarcó la importancia de detectar ese momento, en que la tristeza y la ansiedad se transforman en un síntoma somático, para comprender la hipocondría de la paciente. En relación al lugar del pasado en el trabajo analítico, explicó que la reconstrucción de la historia puede hacer que el paciente se sienta más integrado. Sin embargo, “A mí no me gusta usar los hechos históricos para entender el presente, me gusta ir en la dirección opuesta. ... soy muy minuciosa en no traer la historia cuando rompe el movimiento de la sesión”.
La entrevista con la visitante, llevada a cabo por algunos miembros de la Comisión de Publicaciones, se desarrolló en un clima cordial y distendido. Permitió ver a una psicoanalista comprometida con su pensamiento y preocupada por el paciente y sus relaciones interpersonales, no sometida a las valoraciones socio-culturales de la época y oponiéndose firmemente a la utilización de una teoría alejada de la clínica.
Al psicoanálisis actual le toca desenvolverse en tiempos de crisis de valores, del “zapping” y de las propuestas de supuesta eficacia inmediata. Betty Joseph encarna, como pocos, el convencimiento en la vigencia del mundo interno, el contacto con las emociones y la curiosidad genuina, así como la postura ética que siempre caracterizó a nuestra ciencia. Esperamos que este número contribuya a su trasmisión.
Claudia Bregazzi de Quiroga
Diana S. Cantis Carlino
Adela Costas Antola
 
Índice Acumulativo
     
Años 1990-1999
   
 
 
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