Revista Psicoanálisis
Año 1995 - Volumen XVII
N° 2: Los Instrumentos del Psicoanalista
 
 
Índice
Isidoro Berenstein Resumen
Psicoanalísis de familia y pareja
Christopher Bollas Resumen
Regresión en la contratransferencia
Alberto Eiguer Resumen
El humor en la enunciación de la intrepretación
Andrés M. Fractman Resumen
Reconstruir-historizar-interpretar. La construcción según Freud y la clínica
Jean Laplanche Resumen
Responsabilidad y respuesta  
B. Miguel Leivi Resumen
La palabra, el silencio y la contratransferencia  
Benito M. López Resumen
El analista y sus resistencias  
Alfredo J. Painceira

El psicoanálisis: intento de articulación teórico-clínica

 
Descriptores: Práctica psicoanalítica. Relación teoría-práctica.
Janine Puget. Resumen
Vínculo-relación objetal en su significado instrumental y epistemológico  
Gail S. Reed Resumen
Sobre el valor de la reconstrucción explícita  
Elizabeth Roudinesco  
Serge Leclaire (1924-1994) o la pasión del psicoanálisis  
Descriptores: Biografía.  
José Antonio Valeros, Sultana Benhamú Aserraf y Adrés Castaño Blanco Resumen
Exploraciones con técnicas de juego en el tratamiento de un paciente adulto severamante perturbado  
   
   
   
 
Editorial
 
Con este número de la revista queremos acentuar una concepción del psicoanálisis que pensamos le es inherente y que, lejos de considerarlo un fin en sí mismo, lo sitúa como un medio para operar y producir efectos, efectos terapéuticos.
No sólo contamos con las indicaciones metodológicas freudianas acerca de que el basamento del edificio teórico lo constituyen las observaciones, sino que sabemos que los conceptos teóricos, desde los más tempranos hasta aquellos que implicaron cambios fundamentales en la teoría, nacieron en su gran mayoría de la clínica.
El psicoanálisis se nutrió de una praxis y hacia ella pensamos que debe dirigirse. Concebir la importancia del psicoanálisis de este modo, implica jerarquizar tanto las nociones ligadas a la clínica y a nuestro proceder técnico, como a los conceptos teóricos más generales que nos permiten ubicarnos en la lógica de los procesos inconcientes.
Con este espíritu, hoy ofrecemos a nuestros lectores trabajos de autores contemporáneos que se caracterizan por el distinto énfasis que ponen en diversos aspectos de la técnica y de la teoría, en un afán de dotar a nuestra disciplina de una mayor eficacia.
Isidoro Berenstein diferencia el contexto del psicoanálisis individual del psicoanálisis de pareja y familia.
A través de una disfunción de la escritura de un niño y de una sesión de familia nos acerca al análisis del vínculo familiar. En éste, la interpretación es el instrumento terapéutico que tiene a su cargo reordenar las posiciones de cada yo en la estructura familiar inconciente. De este modo se produce la liberación del sufrimiento derivado de ocupar lugares no prescriptos ni permitidos.
En el trabajo de Christopher Bollas podemos observar el grado de su compromiso con el uso de la contratransferencia para entender la transferencia del paciente. Imagina que la “contratransferencia” de Freud consigo mismo ha sido el origen de la asociación libre. El creador del psicoanálisis habría proyectado en la asociación libre del paciente, la experiencia de la contratransferencia vivenciada en su autoanálisis.
En un vívido relato del tratamiento de un esquizofrénico, expone la regresión que se produjo en él mismo como producto de lo sabido no pensado, que una vez procesado necesita ser significado y luego interpretado.
Alberto Eiguer ofrece un tema poco frecuentado: la forma de la interpretación. Con el humor en la interpretación destaca la enunciación de la misma, el estilo del analista, su arte.
El interés por el humor y su oportunidad reside en la posibilidad que brinda de desarticular material impenetrable y contrainvestido, material intelectualizado.
El autor presenta cuatro pacientes en los que aborda los temas esenciales del nacimiento, el sexo y la muerte a través de su interpretación por el humor.
Andrés Fractman revaloriza la construcción y señala la importante contribución que ésta presta al necesario énfasis en la historización que implica la singularidad de cada paciente.
Se detiene en el aporte de la construcción al campo del más allá del principio del placer. En la psicosis, la cesión de sentido prestada por la construcción complementa la pérdida de las estructuras de significación.
Jean Laplanche, con el trasfondo de su teoría de la seducción generalizada y la importancia que otorga a la alteridad en la constitución del infans, se refiere al tema de la responsabilidad y de la respuesta que el ser humano está conminado a dar.
Crítico de Freud en cuanto a la pulsión de muerte –el eje de su pensamiento es que la violencia humana es sexual–, sostiene que así como el pequeño hubo de responder, pasivo y desarmado, a mensajes imbuídos de una sexualidad enigmática, también el adulto sigue sometido a responder a una “extranjería de lo sexual”.
Para Miguel Leivi el psicoanálisis, desde sus orígenes y en su fundamento, está hecho de palabras y su proceder consiste en el intercambio de las mismas.
La transferencia, término que expresa literalmente la esencia de la metáfora, presupone la estructuración de la palabra.
Pero, como no todo puede ser dicho, el silencio señala un tope al análisis. Muy lejos de pensar que la contratransferencia traspone el límite que impone el silencio, el autor cuestiona a los analistas que tratan de suplir las asociaciones del paciente con las propias vivencias y asociaciones.
A propósito del analista y sus resistencias, Benito López se refiere a la actitud analítica en la cual discrimina la receptividad, base de la comprensión psicoanalítica que permitirá la construcción y comunicación de la interpretación. La atención flotante está dirigida tanto al material del paciente como a la contratransferencia del analista; ésta en ocasiones, puede ser fuente de perturbaciones.
El proceder del analista no debe rebasar la relación discursiva, ya que en ello y en mantener el vínculo K (de Bion) reside la verdadera abstinencia y ética psicoanalítica.
Nuestra habitual sección dedicada a Supervisiones está representada en este número por el relato que realizó Alfredo Painceira para el II Congreso Argentino de Psicoanálisis, celebrado este año en Mendoza.
En su Introducción, Painceira nos dice que le preocupa la dimensión terapéutica del psicoanálisis. A su entender, es el olvido de esta dimensión lo que ha llevado a la crisis de la práctica psicoanalítica.
Consecuente con sus ideas, la mayor parte de su exposición está dedicada al análisis del material clínico propuesto a los disertantes y que él encaró a la manera de una supervisión
Janine Puget se aboca a diferenciar las nociones de relación objetal y de vínculo, las que suelen no distinguirse en la literatura psicoanalítica.
La presencia del otro en el vínculo es imprescindible no sólo para la constitución del sujeto sino para configurar un presente y un futuro. Esta presencia del otro es fuente de angustias y conflictos específicos.
El análisis de la autora a lo largo del trabajo, circunscribe un concepto de paciente cuya consecuencia instrumental es la extensión del psicoanálisis al tratamiento de la familia, la pareja y el grupo.
Gail Reed encara el tema de la construcción surgida de la intimidad del proceso analítico y acentúa la trascendencia de su explicitación.
Nos ofrece un caso clínico en el que logra transmitir el valor de la construcción y la necesidad de su rescate como instrumento terapéutico.
La autora resalta asimismo las formas retóricas que constituyen la metáfora y la metonimia, a la par que aporta al tema del recuerdo encubridor y del sueño en el sueño.
Elizabeth Roudinesco nos proporciona, a modo de recordatorio del fallecimiento de Serge Leclaire, una biografía de esta personalidad señera del psicoanálisis y nos brinda una rápida visión de parte de la historia del movimiento psicoanalítico francés. Vaya como nuestro respetuoso homenaje.
Valeros, Benhamú Aserraf y Castaño Blanco, a través del tratamiento de un paciente grave plantean las limitaciones de la interpretación discursiva y la necesidad de apelar a técnicas de juego. Estas técnicas permiten la creación gradual de un campo virtual de juego; a partir del mismo se expresan intensas necesidades de dependencia que sólo progresivamente evolucionarán a la aceptación de la frustración.
Pablo Grinfeld
Norma Slepoy
 
Índice Acumulativo
     
Años 1990-1999
   
 
 
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